26/6/09

Un Oasis en mitad de la civilización.




Hola amigos.

Hoy os vamos a mostrar algo realmente increíble, bonito de ver, de recorrer, y de disfrutar en buena compañía. Os estaréis preguntando de qué lugar estoy hablando, pues bien, se trata de un reducto natural que parece haberse salvado como si de un milagro se tratara de la especulación urbanística, hablo del cinturón verde que se compone en su mayoría de pinar y dunas de arena que se extiende desde la desembocadura del río Segura en Guardamar hasta la población de La Marina.




La ruta comienza en pleno corazón del paraje, desde uno de los senderos que parten del aparcamiento habilitado para dejar los vehículos.





El sendero se muestra realmente tupido de vegetación, que nos protege de los rayos de sol, implacables en esta época del año; nos dirigimos hacia La Marina donde cambiaremos de dirección.






Siguiendo por el Camí del Cementeri llegamos a una senda que circula paralela a la N-332, y que al estar en alto podemos contemplar en su gran extensión el paraje de dunas y pinar.



Tras cruzar por un paso subterráneo la N-332, llegamos a un yacimiento Íbero, en el cual podemos observar los restos que aún se conservan de estos antiguos pobladores, que ya en tiempos pasados decidieron con acierto instalarse en el tosal cercano al mar, por lo que se cree que la desembocadura del río Segura y su cauce más allá de Rojales formarían un gran delta, lo que indicaba que sería zona pantanosa.





Entre caminos de la huerta y canales de agua, llegamos a la desembocadura del Segura, donde de repente el paisaje cambia 360º, y el Mediterráneo nos saluda alegremente.






Comenzamos el regreso al punto de partida por esta playa infinita, disfrutando de la brisa marina rociados por la fina vaporización de agua que el oleaje de hoy nos regala y ayuda a soportar mejor el calor.



Llegamos al punto de partida, donde paramos y echamos un último vistazo al Oasis que nos rodea, a veces la gente viaja a lugares muy lejanos para poder disfrutar de entornos idílicos y maravillosos, sin conocer lo cercano, lo propio.



Así que después de una buena caminata, servidores ya tienen hambre y cómo no darán buena cuenta, eso si a la sombra de una buena pinada.
Desde Parajes de Alicante recordar que se puede disfrutar de la Naturaleza, pero siempre con respeto y cuidado, cuando realices cualquier actividad en el medio natural sé respetuoso con él y procura dejarlo como estaba antes de llegar.

Nos vemos en el sendero.



1 comentario:

Prometeo dijo...

Es lo mejor que hay en toda la costa. Debido, sin duda, al buen hacer de los moradores de aquellos parajes desde antiguo que alguna suerte de birlibirloque o de ensalmo habrán hecho años ha, para que la marabunta especuladora no arrasara con toda la zona. Ahí queda eso.

Besicos. Estáis hechos unos correcaminos.