11/11/08

Vía verde Agost el Maigmó. Tierra de contrastes.





Esta vez, le toca el turno al otro recorrido de la línea ferroviaria Alicante/Alcoi, en su tramo practicable desde la estación apeadero de Agost hasta el puerto del Maigmó.
El tramo consta de aproximadamente 21 km. ida, por lo que dado lo extenso que supone la excursión, decidimos comenzar el sendero a mitad de recorrido, pasados los viaductos del "Forn del vidre" y el "Fontanar", sin duda uno de los tramos más recomendables, pero eso lo dejaremos para otro día, por lo que haremos unos 8 km. aproximadamente hasta el final de la vía verde.

Pasaremos por cinco túneles de diversa longitud, todos ellos sin iluminación, debido al robo y bandalismo, que ha destrozado las instalaciones que lo hacía posible.

En el título hago referencia a "Tierra de contrastes", y es así porque pasaremos por lugares en los que la ausencia y abundancia de vegetación, la orografía del terreno y la acción del hombre en la búsqueda de su modo de vida, nos hará ver la gran metamorfosis que experimenta esta tierra.






El día elegido resulta ser bastante frío e invernal, donde a lo lejos podemos divisar las cumbres de las sierras próximas cubiertas por una capa de nieve. En este aspecto nos sentimos afortunados ya que no todos los inviernos podemos ver esta imagen, aunque el frío nos haga pensar en si es buena idea seguir con la excursión.



Pero el grupo no se deja intimidar por la climatología y decide emprender la marcha.



Ya vamos divisando el paisaje, una orografía marcada por los continuos barrancos y cultivos de secano, hoy en día la mayor parte de ellos abandonados, dando la sensación de estar en una tierra yerma y agotada.





De nuevo nos disponemos a atravesar otro túnel, de esos en los que decenas de obreros trabajaron duramente a base de pico, pala y barrenos con el sudor de la frente tras horas interminables. En los que hoy simplemente podemos disfrutar paseando por ellos, sin advertir el esfuerzo que supuso para muchos.



Adentrándonos en la boca del túnel, hacia lo profundo del abismo, en busca de la luz.




Luz, que tras un tiempo no tardamos en ver, admirando el contraste que produce la salida.





El sendero nos lleva por canales y vaguadas, canales en los que podemos ver la composición del suelo, suelo formado por yesos y margas, que ha dado fama a esta tierra de alfareros.







Donde también encontramos vestigios de lo que antaño pudo ser un puente hoy derruido por el paso implacable del tiempo, que hacía posible seguir el camino a Castalla, o... quizás era una acequia que llevaba el agua a los campos de la huerta de Agost.





Pero el verdadero testigo de lo que pudo acontecer antaño puede que sea este superviviente, que lucha al lado de la carretera, y que esconde en su lento crecimiento los cambios que hubo a su alrededor.





El camino sigue serpenteando como si fuera un río, entre las sierras y barrancos circulando por el, como si fuéramos parte de esa agua que da vida al mundo que le rodea.






Por fin llegó el momento del merecido descanso y almuerzo, al abrigo de la"Sierra del Ventós", en su umbría, poblada abundantemente por un bosquete de pinos y vegetación varia, rompiendo con la imagen árida del camino ya pasado, regalándonos una vista magnífica para el disfrute de todos los sentidos.






Proseguimos la marcha, y a lo lejos divisamos nuestro punto de llegada.






Y al fin llegamos... a las faldas del Maigmó, uno de los centinelas que vigilan nuestra bahía y protegen de los fríos vientos del norte.





Como en toda excursión, una vez alcanzado el objetivo, toca volver a casa.





Hasta pronto amigos..., nos vemos en el sendero.




1 comentario:

Anónimo dijo...

ya me gustaria ir ami con ustedes pero vivo muy lejos gracias por esas fotos tan preciosas